APOYAR EN EL BIENESTAR DE LAS PERSONAS DE LA ORGANIZACIÓN

¿Habéis notado algún cambio en especial durante este último año?


Ya hace 1 año que nos confinamos en nuestras casas y que nos embarcamos en esta experiencia que nos va a cambiar a todos. Este 2021 nos va a dejar una gran huella en la historia de la humanidad y es que este cambio ha generado tendencias y necesidades muy notables. Un año donde han ocurrido grandes modificaciones en nuestros hábitos diarios, tanto en el lugar de trabajo como a nivel personal. ¿Os ha pasado a vosotrxs también?


En nuestro caso, uno de los cambios que podemos detectar vino en forma de teletrabajo, un método de trabajo poco conocido al principio, pero que después pareció ser una forma de trabajo que ayuda en la flexibilidad y conciliación laboral de los trabajadorxs, permitiéndoles organizarse a su propia manera.


No obstante, y aunque desde Bilva confiemos en que el teletrabajo es una gran estrategia para flexibilizar las jornadas laborales de lxs trabajadorxs, la pandemia no ha acompañado a que lxs empleadxs puedan mantener un bienestar mental y físico adecuado. Es más, debido a la situación vivida el teletrabajo ha podido tener un impacto negativo en la salud mental de las personas de las organizaciones. Algunos efectos psicológicos de trabajar desde casa incluyen: soledad y aislamiento, ansiedad, estrés, presión y depresión.


El primer consejo que podemos dar tanto a las personas que lo sufren como a aquellxs que pueden ayudar a mitigarlo es que no hay que preocuparse, ya que esto se puede superar ¡Existen infinidad de soluciones que se pueden realizar para cambiar esta situación en las organizaciones! Y es que este 2021 nos está pidiendo que cuidemos el bienestar mental de nuestros equipos y compañerxs.


El bienestar emocional comienza a formar parte de las estrategias de las compañías, ya que se ve como una pieza clave para que el espacio de trabajo se convierta en un lugar de trabajo motivador, resiliente, saludable y competente en todos los niveles. El bienestar emocional se puede promover desde varios frentes como los siguientes que os comentamos:



LIDERAZGO POSITIVO


Llevar a cabo una estrategia que acompañe a las personas a impulsar y mantener un bienestar emocional adecuado es un trabajo que requiere de un esfuerzo, una evaluación continua y la participación de todas aquellas personas que tomen parte en esta estrategia.


En todo este contexto que nos encontramos es un reto mayor mantener ese bienestar y es ahí donde los agentes clave de las organizaciones deberían implicarse, perfiles como los mandos intermedios, los cuales deberían gestionar y llevar una continua medición de los factores psicosociales que afectan a sus equipos. Estas personas estratégicas son las que pueden contribuir a que la empresa sea un lugar más saludable para lxs empleadxs y por lo tanto ayudar a que la empresa mejore desde un liderazgo positivo.


El liderazgo positivo es un tipo de liderazgo que repercute de manera positiva en el trabajo y la vida de las personas de un equipo. Esto hace que mejora el rendimiento de las personas, los equipos de trabajo e impacta directamente en el bienestar emocional. Sin embargo, un estilo de liderazgo ineficaz, no solo puede generar perdidas cuantitativas, sino que puede generar un malestar mental, favoreciendo la aparición de equipos con baja autoestima, generar estrés o incluso el burnout de lxs trabajadorxs.


Si se quiere llevar una correcta gestión del bienestar de lxs empleadxs, lxs responsables deben desarrollar habilidades llamadas “soft skills o “habilidades blandas”. ¿Has escuchado alguna vez hablar de ellas? Estas habilidades se basa en desarrollar habilidades comunicativas, empáticas, trabajo en equipo, la resolución de conflictos, capacidad de adaptación etc. y por supuesto saber gestionar las emociones propias y de lxs equipos. En definitiva, se trata de competencias que cualquier persona podría ser capaz de desarrollar de forma relativamente fácil mediante su entrenamiento.

AYUDAR EN LA CONCILIACIÓN LABORAL

Este es uno de los grandes retos para muchxs trabajadorxs y algo que el teletrabajo y el estrés del coronavirus han complicado aún más: el momento de desconectar del trabajo y encontrar un equilibrio entre nuestra vida profesional y personal. Por parte de las empresas es importante animar a sus empleados a encontrar unos límites, así como ayudarles a seguir una rutina lo más normal posible y sacar tiempo para sí mismos mejorando de esa forma su conciliación. Algunas medidas por las que optar para mejorar estos aspectos pueden ser la oferta de planes deportivos, programas de voluntariado para colaborar con ONGs o vacaciones y días libres, todas ellas opciones que mejoran, no solo el equilibrio en la vida profesional de lxs trabajadorxs sino también, a la larga, su salud mental.


MEJORAR A TRAVÉS DE BENEFICIOS SOCIALES


Nuestro bienestar emocional está relacionado con otros muchos aspectos como pueden ser nuestra salud física o, especialmente, nuestra estabilidad económica. Es por esto por lo que las medidas que las empresas decidan tomar para potenciar el cuidado de la salud emocional de sus trabajadorxs deben ser integrales y englobar diferentes aspectos. Para ello, se pueden proponer por ejemplo planes o talleres de planificación financiera, lo que ayudaría a las personas, y especialmente a los más jóvenes, a reducir la ansiedad ocasionada por este tipo de preocupaciones sobre su futuro. Otros beneficios como los planes de pensiones, seguros de vida y de salud, consiguen que estxs trabajadorxs se encuentren más tranquilos incluso en los tiempos más inestables.

En un momento tan cambiante y lleno de incertidumbre como el que vivimos y en el que parece que nuestra manera de trabajar va a cambiar de forma permanente, es más importante que nunca que cuidemos de nuestro bienestar emocional y que las empresas apoyen a todos sus trabajadores, y, en especial, a aquellos que pueden verse más afectados como son las generaciones más jóvenes.


E- LEARNING PARA COMPETENCIAS EMOCIONALES


En un entorno como el actual, con el teletrabajo casi universalmente establecido, las plataformas e-learning son grandes aliadas para el desarrollo de las ‘Soft Skills’. De forma flexible, accesible y eficaz, estas plataformas permiten ofrecer a cada individuo un entorno virtual personalizado con las funcionalidades que necesita para completar el proceso de aprendizaje y de la gestión de la formación de forma global.


Cada organización tiene sus propias necesidades en cuanto a acciones formativas y de desarrollo de estas habilidades. Por eso, es necesario proporcionar una respuesta formativa ajustada y no tan estándar como se podría convertir la formación presencial más tradicional.


Cursos cortos, prácticos y adaptados a generar un correcto uso de las herramientas que intervienen sobre la demanda, y reducen la aparición de los riesgos psicosociales que podrían venir derivados, de la ausencia de estas ‘Soft Skills’ en nuestros equipos de trabajo. De cara al trabajador, la formación a través de elearning resulta más fácil de usar. Es, además, más accesible y más cómoda para el/la empleadx, que con acceso just-in-time 24 horas, puede conectarse dónde y cuándo quiera con lo que facilita la conciliación.


Para la organización, supone un ahorro de costes directos e indirectos frente a la formación presencial tradicional y permite un seguimiento exhaustivo del proceso de formación. Además, con estas plataformas es posible una gestión real del conocimiento: facilitan el intercambio de ideas, opiniones y experiencias, sin límites geográficos.


Por supuesto, para que las herramientas de e-learning sean útiles deben contar con contenidos de calidad y estar desarrolladas por expertos en la materia, que además se mantengan al otro lado dando soporte a la plataforma.


En tiempos de pandemia es necesario desarrollar nuevas habilidades para adaptarnos y responder a las necesidades actuales.


Es importante poner el foco en la gestión de estas habilidades blandas como en la gestión emocional porque todos estamos envueltos en esta incertidumbre sin precedentes y en entornos con exigencias emocionales altas o muy altas, según el tipo de sector.


En definitiva, el e-learning nos permite, como profesionales de la prevención psicosocial y de la promoción del bienestar emocional, trabajar con las organizaciones para conocer con detalle la demanda y ofrecer acciones formativas casi “a la carta”, lo que contribuye de forma determinante al éxito del proyecto.


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