¿Despido o separación?

Actualmente vivimos una época dura, donde tanto empleadxs como empresas están sufriendo el impacto del Covid-19. Según el último informe de la consultora Grant Thornton el 6 de cada 10 empresas prevén despidos.


Despedir a un/a empleadx nunca ha sido del agrado de nadie, pero existen circunstancias como la actual que obliga a tomar ciertas decisiones a las organizaciones. En esta ocasión está siendo por razones económicas pero existen muchas razones por las que un/a empleadx se vaya de la empresa. Pero la conclusión a la que todos podemos llegar es que esta situación no es sencilla para nadie.


Es un proceso delicado que se debería vivir con mucha cautela en la mayoría de los casos. A menudo, muchas de las personas que ejecutan esta acción no han sido tan siquiera instruidas para realizarla de la forma correcta. Es por ello que el/la propix empleadx puede tener dificultades para entender por qué le cesan del trabajo y eso puede llegar a generar una situación muy tensa entre ambas partes.


Sin embargo, esa tensión se puede disipar según y como trabajemos este proceso. Nosotros lo diferenciamos en dos términos diferentes, el despido o la separación.


¿Alguna vez os habéis parado a pensar si es diferente llamarlo “Despido” o ”Separación”? ¿Creéis que existe alguna diferencia entre ambas?


A menudo se cree que la forma en la que llamemos a nuestras acciones no afectan en la en la empresa, pero en este tipo de procesos donde tratamos con humanos que tienen sentimientos y emociones nosotros creemos que sí que puede afectar.


La diferencia entre despido y separación se genera debido a que un despido se ve como algo negativo donde la empresa te echa de la empresa de forma tradicional. Sin embargo, la separación u “outplacement” son unos términos que se han comenzado a usar en la actualidad, los cuales buscan que el/la empledx se vaya con la mejor experiencia posible de la compañía sintiéndose acompañado.


Como todos sabemos existen diferentes formas de que un/a empleadx se separe de la organización, bien por que le ha llegado la hora de jubilarse, por que el/la propix empleadx se quiere separar de ella o porque la empresa no puede invertir en esa persona. En cualquier caso, el/la trabajador/a tiene que irse con unas buenas sensaciones y sin sentirse solo. Esta última etapa en la empresa forma una parte muy importante de la experiencia del empleadx pudiendo repercutir muy positivamente en ella o también de forma negativa.


En los próximos puntos os dejamos varias recomendaciones a tener en cuenta para realizar un proceso sano de separación.


1. EMPATIZA


En primer lugar, coge una gran importancia el trato que le des al propix empleadx. Cuando te encuentres en una situación como esta trata de ser justo y de pensar ¿Cómo me gustaría que me trataran a mí en su caso? Es un ejercicio que te ayudará a conocer como tratar a esta persona y a acompañarla de la forma más acertada.


2. TRABAJA LOS ARGUMENTOS


El empleadx debe conocer las razones de la decisión que se esté tomando. Una separación debe ser transparente para que la persona que está dejando la compañía conozca cuáles son las razones por las que se va de la compañía y en qué ámbitos puede mejorar para su futuro profesional.

En aquellas ocasiones donde no existen razones de peso para tomar la decisión de una separación, el/la propix empladox se puede sentir frustradx y/o enfadadx por la decisión que se ha tomado, y a consecuencia de ello se puede ver afectado hasta el ambiente laboral dentro de la organización.


Existen grupos de personas que pueden ser más sensibles a una separación. Esas personas que acaban de tener un/a hijx o las mayores de 40 años. Incluso existen casos donde puede haber conflictos debido a malos entendidos por nacionalidad, etnia u orientación sexual.


La experiencia nos dice que un/a empleador/a debe ser honestx y facilitar información verídica. Facilitando la información adecuada el empleador mantendrá su credibilidad y generará una mayor seriedad dando una mayor aceptación a la decisión que se está tomando y haciendo que el/la empleadx comprenda la situación.


3. ASERTIVIDAD


Genera un ambiente de escucha abierta y de respeto total. No discutas ni debatas sus argumentos. Trata de dar razonamientos breves y concisos y de no generar tensión en ese momento tan delicado. Has de ser compresivx mostrando el apoyo de la compañía con frases como “Entiendo que puede ser un momento muy delicado….” o dejándole un espacio para que esté a solas. De esta manera vas a mantener un control sobre la reunión y evitarás situaciones de incomodidad entre ambas personas.


4. CARTA DE SEPARACIÓN


Valora si tienes que usar una carta de separación. Se trata de una vía más limpia para constatar la separación del empleadx con la empresa. Además de ello, el/la empleadx tendrá por escrito la argumentación del despido facilitando de esa forma que él/ella pueda ver dónde puede mejorar, además de que la empresa generará una mayor imagen de transparencia.


5. ACOMPAÑAMIENTO


Como decía al principio, estamos tratando con humanos que más allá de saber ejercer su trabajo tienen sentimientos. El objetivo final de este proceso es conseguir que el/la empleadx se vaya con el mejor sabor de boca posible. Es por ello que el acompañamiento hacia nuevas oportunidades laborales o la posibilidad de que desde la empresa se le puedan recomendar nuevos pasos a seguir para mejorar en su carrera profesional hará que el/la propix empleadx se sienta motivado para seguir adelante.


Hemos podido ver lo difícil que es una separación y en estos tiempos que corren puede que esta situación se agrave, pero el objetivo de un proceso de separación no es hacer que el/la empleadx se vaya con una herida de la compañía, sino que se sienta acompañado hasta el último momento en ella.


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