• David Larrinaga Ortiz

LA IMPORTANCIA DE APOSTAR POR LAS PERSONAS DESPUÉS DE UNA CRISIS

Han pasado muchas semanas desde el 14 de marzo cuando España se declaró en estado de alarma por la crisis del coronavirus. Desde entonces hemos tenido que vivir una época atípica donde todos nos hemos tenido que adaptar. Esta crisis está teniendo un impacto directo tanto en la salud de las personas como en la economía. Sin embargo, parece que poco a poco volvemos al trabajo y comenzamos a adaptarnos a la “nueva normalidad”: En el artículo de hoy, queremos poner en valor la importancia que van a tener las personas dentro de una empresa para superar una crisis como esta.


El covid-19 ha impactado a la mayoría de las empresas generando un impacto económico del que va a costar recuperarse. Sin embargo, no todas las empresas se han visto igual de perjudicadas, ha tenido mucha influencia el sector al que pertenecían, cómo de digitalizadas se encontraban en ese momento y la cultura de empresa que trabajaban. Hasta el día de hoy, un estudio de Randstad Research muestra que el 44% de las empresas de menos de 10 emplead@s y el 14% de las empresas de más de 250 emplead@s han tenido que parar su actividad. Además, el 42% de las empresas han tenido que aplicar ERTEs a sus trabajadores para evitar consecuencias mayores.



Esta crisis va a suponer un antes y un después. Está siendo una prueba de fuego para las empresas que determinará qué tipo de empresa y qué cultura aplica cada una. Ahora más que nunca, es cuando vamos a poder ver qué empresas son las que apuestan por la salud de los trabajadores. Es la oportunidad de las empresas de promocionar la salud, ya que las empresas que salen exitosamente de este tipo de crisis son las empresas que cuentan con una cultura transparente, capaz de adaptarse y centrada en las personas. Las personas son la clave para poder salir lo mejor posible de esta situación.


Durante estas semanas las empresas que mejor se han adaptado a la situación han sido las empresas saludables, las que cuentan con una cultura transparente y comunicativa. Dentro de las empresas saludables el teletrabajo es una parte clave. Este tipo de empresas cuentan con herramientas que facilitan este método de trabajo. Pero aplicar correctamente este método no es tan fácil como pensamos muchas veces. Requiere de unas pautas y reglas.


Antes de la crisis del covid-19 solamente el 7,9% de las empresas aplicaban el teletrabajo. Actualmente, son el 61,6% las empresas que lo están implementando. Esto significa, que existen muchas empresas que se están viendo obligadas a implementar esta nueva manera de trabajar sin saber muy bien cómo, lo que puede llevar a cometer errores.


Esta situación improvisada nos puede servir como una prueba piloto, es decir, debemos aprovechar este tiempo confinados para sacar unas conclusiones sobre qué aspectos no han gustado del teletrabajo y qué aspectos gustaría mantener. Ya que, como estamos observando, el teletrabajo ha venido para quedarse, lo más importante es entender qué necesidades tiene nuestra empresa y cómo el teletrabajo nos puede apoyar. Esto es vital en la empresa, ya que como observamos en un estudio de BICG, cuando teletrabajamos bien el compromiso de los trabajadores aumenta en un 56% y la productividad en un 35%, además de aumentar la autonomía, ahorrar costes, y mejorar la conciliación laboral. Sin embargo, si se aplica el teletrabajo de una manera inadecuada, puede llevar a dificultades a la hora de trabajar en equipo, desvinculación emocional, cargas de trabajo excesivas, estrés, y falta de claridad.


El informe anual de Mercer, Global Talent Trends 2020 (Tendencias Globales de Talento), revela que las empresas líderes están poniendo el foco en la protección de la salud, bienestar financiero y aspiraciones de carrera de sus empleados. Los motivos de esta tendencia son claros: afrontar con mayor solvencia las consecuencias derivadas de la crisis sanitaria y económica del COVID-19, la necesidad de impulsar el rendimiento de sus empleados durante la previsible recesión económica y prepararlos para el mercado laboral del futuro dominado por la inteligencia artificial y la automatización de los procesos. Dado que el 63% de los responsables de recursos humanos prevén un estancamiento de los sueldos, las empresas deberán incorporar otros estímulos para salir airosas de los tiempos de incertidumbre que se avecinan. Este tipo de estímulos los conocemos como beneficios sociales, y es que pertenecer a una organización con el certificado de empresa saludable ya es un beneficio en sí mismo. Supone pertenecer a una empresa transparente y comunicativa, con recursos suficientes para poder realizar correctamente tu trabajo, y con una cultura que se centra en el bienestar del trabajador y no tanto en su productividad, ya que entiende que una no funciona sin la otra. Un emplead@ estresado no rendirá de la misma forma que lo hará un emplead@ satisfecho.


Dicho estudio se centra en “ganar mediante la empatía” y asegura que aquellas empresas con una estrategia para mejorar la salud y el bienestar de sus empleados pueden ser hasta cuatro veces más productivas. Esto se debe a que el compromiso de los empleados, incentivado por su proyección de carrera en una corporación que vela por su bienestar, aumenta exponencialmente su rendimiento en el trabajo. Por eso concluye que es el momento de planificar un futuro próspero, impulsar la formación e integrar las nuevas tecnologías. En resumen, se trata mejorar la experiencia de los empleados para impulsar su rendimiento, y con ello su cuenta de resultados, en un contexto especialmente complicado. “Para las empresas es clave encontrar el equilibrio entre economía y empatía en todas las decisiones que conciernen a las personas, y más aún después de la incertidumbre provocada por la pandemia global” explica Juan Vicente Martínez, líder de área de Career en Mercer.



Teniendo en cuentas las tendencias por las que se estaban apostando en la era pre-Covid-19 y actualmente cómo están reaccionando las empresas saludables, podemos prever 3 tendencias que marcarán el futuro de las estrategias de capital humano en los próximos años:


1. Mejorar la experiencia del empleado

Ya os hemos traído este concepto en otro artículo pero lo volvemos a repasar. La experiencia del empleado es todo lo que vive, observa y siente el empleado desde el primer contacto que tiene con la empresa hasta el último. Esta es una tendencia que viene desde hace años, pero que debido a esta crisis y al teletrabajo, se va a ver mucho más reforzada. Los responsables de recursos humanos entendiendo que es necesario inspirar y estimular a los profesionales para que aumente la cuenta de resultados, es por esto que muchas empresas están reorganizando sus procesos para centrarse en las personas.


En estas circunstancias, las empresas necesitan trabajadores motivados por el cambio, más flexibles y deseosos de aprender nuevas capacidades. No crear el ambiente adecuado puede provocar la fuga de un talento cada vez más necesario.


La relevancia del departamento de recursos humanos está aumentando y debe convertirse en una dirección estratégica para la empresa, con el objetivo de atraer, retener y crear talento, así como para diseñar entornos laborales estimulantes.

2. Apostar por el desarrollo profesional


Debido a la transformación global de la economía y al cambio de los procesos de trabajo se empiezan a necesitar otro tipo de habilidades específicas, lo cual está provocando una revisión integral sobre los planes de desarrollo profesionales de las empresas. El 40% de las organizaciones aún no sabe con certeza qué habilidades específicas se necesitan para afrontar el mundo laboral del siglo XXI, pero sí es consciente de que necesitará nuevos profesionales que las cubran o formar a los actuales.


Por otro lado, el 78% de los empleados asegura estar preparado para aprender nuevas competencias y habilidades para mejorar su productividad, aunque el 34% confiesa no disponer de tiempo necesario para llevarlas a cabo. Esto contrasta con un dato: más del 60% de los responsables de recursos humanos aún no ha invertido en una estrategia de formación y readaptación de fuerza laboral.


En los próximos años va a ser clave el que los responsables de dicha área apuesten por crear planes de desarrollo individuales para sus trabajadores.

3. Apostar por las nuevas tecnologías:


La tecnología cada vez es más parte de nuestras vidas, y en el departamento de recursos humanos no es diferente. La aplicación de herramientas de inteligencia artificial y análisis predictivo es cada vez más necesaria para diseñar estrategias de atracción de talento y detección de habilidades. Desde 2016 el uso de estos mecanismos se ha cuadruplicado, pasando del 10% al 39% actual. Sin embargo, aún no se aprovecha todo su potencial en el ámbito de la gestión de plantillas: solo el 43% de las organizaciones las utiliza para identificar qué empleados abandonarán la empresa o se jubilarán (41%). Son aún más escasas las que recurren a ellas para evaluar su estrategia salarial (18%) o para sopesar entre adquirir, formar o externalizar el talento necesario (15%).


Por otro lado, el 62% de las compañías ya recurren a encuestas para sondear el compromiso de sus empleados. El tercio restante está en proceso de implantarlas durante 2020.

Si es cierto que las herramientas tecnológicas pueden ayudar a realizar nuestro trabajo de manera más eficiente, el factor humano sigue siendo imprescindible para verificar el buen sentido de los análisis y asegurar que todas las decisiones están sustentadas en la ética. Es por esto que para esta crisis, y cualquier otra futura, apostar por las personas es esencial para poder salir de la mejor manera posible.


18 vistas

Atracción y retención de talento

  • White LinkedIn Icon
  • Twitter Icono blanco

©2023 by Bilva. 

Diagnóstico

Diseño de soluciones

Implementación

Beneficios