LAS CLAVES DE LA FORMACIÓN CONTINUA: RESKILLING Y UPSKILLING

Hoy en día, las empresas se mueven en un entorno conocido como VUCA. Este entorno como bien dice indica su nombre, se caracteriza por la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad, “Volatility (V), Uncertatinty (U), Complexity (C) y Ambiguity (A)” en inglés.


En este escenario, las empresas se ven obligadas a adaptarse a los continuos cambios del mercado, teniendo que estar constantemente actualizándose. Este entorno, no afecta sólo a las empresas, sino a todas las personas que las integran, ya que estas nos vemos obligadas a estar continuamente actualizadas y en una constante formación. Es por ello que en el artículo de esta semana os traemos 2 conceptos relacionados con el desarrollo profesional y la formación: El reskilling y el upskilling.



Antes de nada, vamos a explicar ambos conceptos y sus diferencias. El upskilling hace referencia al proceso de aprender o de enseñar a los/as empleados/as nuevas habilidades, mientras que el reskilling se trata de un proceso de aprendizaje de nuevas habilidades o de formación a los/as empleados/as con el objetivo de realizar un trabajo diferente o desempeñar nuevas funciones.


Aunque en ambos conceptos se aprenden nuevas habilidades, la diferencia consta en el contexto. El upskilling se centra en ayudar a los empleados/as a ser más relevantes y hábiles en su puesto de trabajo, es decir, a mejorar sus competencias. A diferencia del Reskilling, se trata de formar a personas, pero manteniéndolas en las mismas funciones, en lugar de cambiar sus puestos de trabajo. En dicho proceso, la empresa capacita a los/as empleados/as con nuevas habilidades que les ayuden a realizar su trabajo. La tecnología es una gran aliada para el upskilling, ya que forma a muchas personas sobre competencias digitales que pueden aplicar en su vida laboral. El upskilling es necesario para formar a tus trabajadores/as, sobretodo a la hora de capacitación y recualificación del talento de la empresa, para acompañar a tus trabajadores más punteros a convertirse en líderes.


En cuanto al reskilling es un concepto que trata de capacitar a los/as empleados/as actuales a realizar trabajos distintos dentro de la organización. El informe sobre el Futuro del Empleo 2018 del Foro Económico Mundial estima que más de la mitad de los empleados (54%) necesitarán una «importante» reconversión profesional de aquí a 2022. A medida que las empresas se vayan digitalizando, muchas de las funciones y tareas del día a día se transformarán, y para adaptarse y cubrir las carencias de talento, aplicar una política de recualificación puede ser vital.


¿Y por qué ahora se ha puesto tan de moda estos conceptos? Pues está muy relacionado con el entorno VUCA que comentábamos anteriormente. Actualmente, estamos viviendo una época denominada como la cuarta revolución industrial, donde las tecnologías como la IA (Inteligencia Artificial) y la automatización están revolucionando y modificando ciertas funciones y trabajos a un ritmo vertiginoso.


El informe sobre el Futuro del Empleo 2018 predijo que para 2022, 75 millones de puestos de trabajo en 20 grandes economías serán desplazados por las tecnologías emergentes. Sin embargo, aunque haya personas que puedan sentir en peligro su puesto de trabajo, no tiene porqué ser así. El mismo informe prevé la creación de 133 millones de nuevos puestos de trabajo gracias a estos mismos avances tecnológicos, por lo que los/as trabajadores/as debemos de ser proactivos a la hora de formarnos y desarrollarnos profesionalmente de la forma adecuada.


Aplicar estos conceptos puede tener numerosas ventajas tanto para la empresa como para los/as trabajadores/as.


Para la empresa:


  • Aumenta la productividad

El conocimiento es indispensable para que una empresa tenga éxito, por lo que mejorar y desarrollar habilidades de tus trabajadores/as te ayudará a ser más productivo.

  • Reduce la rotación laboral

El desarrollo profesional contínuo es muy importante para que las personas de tu empresa se sientan contentas y motivadas. Gracias a esto, podrías reducir la tasa de rotación, lo que te llevará a un ahorro de tiempo y costes a largo plazo.

  • Compite con el mercado

El reskilling y upskilling son una gran oportunidad para entender en qué aspectos necesita adaptarse tu empresa para no quedarse atrás con el mercado.


Para los/as empleados/as:


  • Mejora continua de habilidades

El reskilling mejora el conjunto de habilidades que las personas ya tienen, incluso si el trabajo para el que se están capacitando es muy diferente al que solían hacer. Estos conceptos te permiten seguir mejorando y avanzando en tu trabajo.


  • Adaptación a la nueva realidad laboral

Estas formaciones dan la oportunidad a las personas de aprender nuevas competencias y habilidades que demanda el mercado laboral. No sólo te puede servir para utu función actual ,sino que te prepara para posibles futuros empleos u oportunidades


  • Sentirse valoradas

Volver a capacitarse, aprender cosas nuevas y desarrollar nuevas habilidades hace que las personas se sientan más valoradas.


Ambos conceptos ofrecen un retorno de la inversión muy interesante, ya que promover el aprendizaje y desarrollo continuo como parte de la cultura de la empresa puede ayudar a aumentar la satisfacción laboral y la competitividad, incrementando los resultados al mismo tiempo de tener personas más contentas y motivadas.



Como en muchos de nuestros artículos, no nos gusta quedarnos en la teoría sino que preferimos daros ciertas pausas o consejos para poder implementarlo en vuestra empresa. Es por ello, que os presentamos 5 pasos para desarrollar una estrategia de reskilling y upskilling:


1. Identificar las habilidades necesarias

A la hora de formar a las personas, las empresas deben ocuparse tanto de las conocidas como habilidades duras (hard skills) como de las habilidades blandas (soft skills). Las duras son aquellas habilidades técnicas de un/a trabajador/a que le permiten desempeñar una labor determinada, como el manejo de determinados softwares, mientras que las blandas se refieren a la inteligencia emocional, la capacidad de comunicación, la gestión del cambio y demás habilidades personales e interpersonales que ayudan a un/a trabajador/a a desenvolverse eficientemente en una empresa moderna.

De acuerdo al informe Towards a Reskilling Revolution, realizado por el World Economic Forum en 2019, entre las soft skills más demandadas por las empresas de hoy se encuentran:

  • El pensamiento crítico e innovador.

  • El aprendizaje activo y las estrategias de aprendizaje.

  • La creatividad, la originalidad y la iniciativa.

  • La capacidad para resolver problemas complejos.

  • El liderazgo y la influencia social.

En el lado opuesto, entre las habilidades blandas cada vez menos demandadas por el mercado laboral ya que en un futuro quedarán relegadas a manos de la robotización y la automatización, están:

  • La destreza manual y la precisión.

  • La capacidad de memoria.

  • La gestión de recursos financieros y materiales.

  • Las habilidades matemáticas.

  • La coordinación y la gestión del tiempo.

Por otro lado, tener un feedback continuo entre la plantilla y la organización es vital para entender qué necesidades existen. En muchos casos son las mismas personas quienes proponen en qué se quieren desarrollar, ya que ven la necesidad a la hora de realizar sus funciones.


2. Organiza un plan de formación

Una vez tengamos detectadas las habilidades en las que queremos formar a nuestros trabajadores/as, es muy importante entender los objetivos de cada formación para decidir en qué formato se trasladará la información, webinars, vídeos, artículos, mentorías, gamificación…


3. Prepara el material de aprendizaje

Los materiales que se van a utilizar en las formaciones tienen que estar claros y tienen que tener sus respectivos objetivos. Estos materiales pueden ser desarrollados tanto de manera interna como externa, dependiendo de los recursos y plantilla que tengamos.


4. Ejecuta el programa

Para el correcto desarrollo del programa es indispensable una buena comunicación, ya que no servirá de nada trabajar el material si nadie lo ve. Para ello, contar con el departamento de marketing o comunicación interna puede ser clave.


5. Realiza una medición constante

Uno de los puntos que más repetimos en nuestros artículos, medir los resultados. Se debe medir qué impacto está teniendo el programa que estamos ejecutando para de esta manera entender si está siendo útil y si repercute en las personas.

Puede ser interesante comenzar con pequeñas pruebas piloto para entender cómo quieren formarse las personas de nuestra empresa, para de esta manera no realizar un trabajo previo de muchas horas y que luego nadie le haga caso. Os recomendamos comenzar con unas habilidades en concreto y ciertos materiales, recibir feedback y a partir de ahí, aumentar el contenido según la necesidad.


Esperamos que os haya parecido interesante estos nuevos conceptos y que los podáis comenzar a aplicar en vuestras respectivas empresas.


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