• David Larrinaga Ortiz

NUEVOS ESPACIOS DE TRABAJO: OFICINAS LÍQUIDAS, COLABORATIVAS Y FLEXIBLES

La nueva manera de trabajar, la necesidad constante de adaptación, el desarrollo de nuevas tecnologías y por última instancia, el Covid-19, han hecho que los espacios de trabajo hayan cambiado radicalmente. Según un estudio realizado por Ofita, fabricantes de muebles de oficina especializados en espacios de trabajo personalizados, colaborativos e innovadores para el trabajo, en los años 80 y 90 el 40% de las oficinas lo ocupaban puestos de trabajo en box cerrado, sin apenas espacios para el trabajo en equipo o para momentos informales. En estos años, los espacios colaborativos sólo representaban el 20% del espacio de la oficina.



En los siguientes años en cuanto a espacios colaborativos e informales se refiere no cambió mucho la situación, pero los puestos de trabajo individuales comenzaron a ocupar el 65% diciendo adiós a los box cerrados. En este último año, la situación es totalmente opuesta, ya que el 60% de los espacios son colaborativos. El número de despachos ha disminuido también drásticamente; mientras a finales del siglo XX ocupaban el 30% de la oficina; a comienzos del 2000 sólo representaban el 15% de la oficina, y la tendencia es a desaparecer.


Hoy en día las empresas demandan situar a sus profesionales en el centro y ofrecerles la flexibilidad y los recursos necesarios para que desempeñen su función de manera eficiente. La interacción entre profesionales, la comunicación y la creatividad colaborativa se han abierto camino poniendo en serios aprietos a las oficinas tradicionales, cuyo planteamiento no ha sabido adaptarse a esta nueva era a la que sí dan respuesta los espacios flexibles o colaborativos. Es por esto que las zonas de interacción son los espacios que más se están demandando en los diseños de las oficinas actuales, y su protagonismo va en aumento.


Cuando hablamos de espacios flexibles y colaborativos, también tenemos que mencionar el nuevo concepto de “oficina líquida”. Este término, introducido en el Cuaderno de Tendencias del Hábitat 19/20 nos remite a la filosofía de Zygmun Bauman: una oficina flexible y voluble, lista para adaptarse a los cambios. Porque si cambia la forma de entender el trabajo también lo harán los espacios donde se desarrolla, de manera que “la oficina pasa de ser un contenedor de puestos de trabajo a un espacio con capacidad de articular una red de creatividad y de sinergias”.


La tendencia actual se basa en crear espacios donde las personas se sientan a gusto, sin sentir que están atrapados en una burbuja. Según Mar Gómez-Luengo, arquitecta de la empresa Tetris, «los milennials, ahora treintañeros, han tenido un papel muy relevante en este cambio. Si sus padres trabajaban toda la vida en la misma empresa, hoy el modelo ha cambiado y es habitual que los jóvenes cambien cada 2 o 3 años de empresa. Esto convierte a la oficina en una poderosa herramienta de retención de talento«, ya que si el trabajador está a gusto en su puesto, es más posible que se quede.



¿Pero por qué este tipo de espacios están teniendo tanto éxito en las empresas? La realidad es que beneficia tanto a las empresas como a los trabajadores. En la siguiente lista os presentamos diferentes beneficios que genera trabajar en este tipo de espacios flexibles o colaborativos:


1. Se reduce la competitividad entre compañeros:

Lo que supone menos estrés para los trabajadores, los cuales trabajarán en la misma dirección por conseguir los objetivos comunes de la empresa y no los individuales.


2. Buen ambiente de trabajo dentro de la empresa

Los espacios colaborativos aumentan el estado de ánimo entre compañeros/as y reducen el estrés.


3. Aumenta la motivación

Cuando el trabajo es monótono, la gente está estresada y sólo se centra en terminar sus labores para terminar lo antes posible, son muchos los trabajadores que se desaniman. Sin embargo, si se crean espacios de trabajo colaborativos, la motivación está presente, reduciendo, a su vez, el absentismo laboral.


4. Fomenta el Networking y la generación de nuevas ideas

El que las personas de tu empresa compartan sus opiniones e ideas fomentará la creatividad y ayudará a que se generen nuevas ideas y propuestas.


5. Genera embajadores de marca

Cuando una empresa consigue ofrecer un buen ambiente de trabajo con un diseño de oficinas adecuado, hace que las personas que trabajan estén a gusto, lo que genera que sean los mismos empleados/as quieran hablar bien de la empresa y se conviertan en embajadores de la marca, aumentando la posibilidad de retener talento y atraer nuevo.


6. Mayor productividad

La suma de los anteriores factores citados hace que la gente sea mucho más productiva, por lo que se demuestra que crear este tipo de espacios de trabajos o fomentar la estancia de los trabajadores en ellos es beneficioso para ambas partes.


Si juntamos todo lo anterior, conseguimos una organización donde las personas están satisfechas y motivadas, lo que hace que la empresa transmita al exterior una imagen atractiva, además de aumentar la productividad de las personas..


Es cierto, que este tipo de espacios que están en auge se encuentran con un reto que abordar, el Covid-19. Los espacios flexibles, colaborativos o líquidos fomentan el contacto entre las personas, que es justo lo que en este momento se debe de evitar, es por esto que según el informe de Ofita, las nuevas oficinas tras el Covid-19 serán un ecosistema híbrido entre espacios privados y colaborativos. "Cada vez vamos más hacia la creación de espacios de oficina que permitan un equilibrio de concentración aislada y colaboración productiva y social. Y esta experiencia con el teletrabajo tan intensa que estamos viviendo reforzará esta tendencia”, según Martín López. “Trabajando en casa, hemos aprendido a disfrutar de momentos y espacios más personales y privados, que nos permiten concentrarnos mejor, y al mismo tiempo echamos de menos la relación presencial con nuestros compañeros y colaboradores. Por ello, nuestras dinámicas de trabajo serán más flexibles, “el famoso trabaja donde y cuando quieras, y las oficinas serán mixtas, áreas de trabajo abiertas conviviendo con espacios más o menos cerrados, tipo cabinas…”.


Desde que volvimos del confinamiento, han sido muchas las empresas que han seguido implementando el teletrabajo, convirtiendo sus oficinas en espacios puntuales de trabajo y de reuniones.


Como hemos comentado anteriormente, los espacios colaborativos traen muchas ventajas, pero sin embargo, también pueden traer diferentes inconvenientes: el ruido, las distracciones constantes que obstaculizan el trabajo concentrado y la falta de privacidad para mantener conversaciones telefónicas o en las reuniones. De hecho, un 70% de las personas no está satisfecha con su entorno de trabajo, especialmente, porque no pueden concentrarse en él.

Contar con entornos diferenciados permiten a los trabajadores elegir el espacio más adecuado para su trabajo e incluso estado de ánimo, lo que confiere a la experiencia de la privacidad un estilo personal”, señala el director comercial de Ofita. Los espacios de privacidad pueden ser más o menos cerrados, opacos o acristalados, y la privacidad puede ser una experiencia individual o de equipo. Lo importante es que estos espacios ofrezcan la posibilidad de concentrarse en la actividad que se realice y con la privacidad y seguridad que se necesite.

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